Cómo nació Amar de Verdad

“Que se quede tu perfume impregnado en mí
Que el recuerdo de esta noche permanezca intacto
Que la luna se conduela y no te deje ir
Que no pases ya ni un día lejos de mi lado”

Esos fueron los primeros versos en nacer para esta canción. Así, fluidos, en un sólo hilo de pensamiento; incluso la melodía ya venía implícita. Recuerdo el momento exacto en que escuché esas palabras en mi mente: estaba subiendo el primer escalón de un autobús que me llevaría a la Ciudad de México, después de haber pasado una noche de junio que no quisiera olvidar jamás.

Era como si esos versos que se creaban, fueran las garras de mi memoria clavándose al recuerdo, dispuestas a jamás soltarlo.

Normalmente, cuando uno tiene una idea así de repentina (imagino que a todos los compositores nos pasa), la graba en una nota de voz para que no se escape y, una vez grabada, ya puede uno relajarse. Eventualmente la idea se desvanece y se comienza a pensar en otras cosas… eso no fue lo que me pasó.

Grabé la nota de voz, sí, pero estuve tarareando el mismo motivo cuando menos las siguientes tres horas. Ese capullo de canción se había incrustado muy dentro de mí.

(Gracias por eso, musa)

Al llegar a tierra firme corrí por mi guitarra (La Negra, que me acompaña desde hace ocho años), y juntas comenzamos adivinar y tejer la armonía sobre la que había sido creado imaginariamente el motivo. Tardé un poco. Digamos que esa es la parte que más se me dificulta de hacer canciones. Finalmente encontré la armonía, la toqué y canté varias veces y grabé una nueva nota de voz. Intenté continuar creando, convertir la idea en canción… no pude. Así que guardé La Negra, guardé mi libreta y guardé mi emoción. A veces pasa.

De ahí en adelante, cada vez que agarraba mi guitarra para cualquier cosa, en algún momento inevitablemente comenzaba a tocar y cantar esos versos. ¿Qué tenía que hacer para que volviera la inspiración en una forma tan pura como la de ese día de junio?

No sé qué hice yo para provocarlo o para merecerlo, pero pronto sucedió de nuevo: otra noche mágica, y al día siguiente un viaje. Y las garras de mi memoria aferradas a su perfume.

(Gracias de nuevo, musa)

“Que compruebe el universo que se puede conspirar
Que si juntos lo deseamos, lo que sea puede pasar
Que no existen imposibles al amar”

Entendía hacia dónde quería ir la canción pero no conseguía ejecutarlo. Pasó cuando menos otro par de meses antes del tercer momento de inspiración. Esta vez parecía más capricho que inspiración: me encerré por más de tres horas con mi guitarra hasta que conseguí descifrar la armonía que me daba vueltas en la mente.

“No, no puede ser que pese más
Nuestra torpeza al crear una historia incompleta”

Después de ese tercer momento, la música de la canción ya estaba resuelta. Ahora me encontré con un problema lírico. Para el segundo verso tenía claro qué quería decir, pero no encontraba la manera de acomodarlo. La participación de mi hermana fue crucial para aterrizar claramente el mensaje:

“Aunque no sentir fue el trato y lo juré cumplir
No pude evitar caer de ti enamorado”

¿Enamorada? ¿estaba enamorada? – lo más maravilloso de hacer arte, es que el arte no te deja mentir.

Esa canción era todo lo que sentía en ese momento de mi vida. Se me metió debajo de la piel y no pude arrancármela. Fue el refugio de mi frustración y, ¿quién sabe?, quizá si no la hubiera compuesto, habría explotado de tanto que traía guardado en el pecho.

Ya estaba delimitado el contorno pero le faltaba color. Le faltaba vida y sustancia. Amar de Verdad no estuvo terminada hasta que Silvia la coloreó. Hasta que la sintió suya y dejó a su guitarra y voz fluir, y esto sucedió hasta un año después de que nació (muchas canciones tardan eso o más en madurar).

A esta canción, la amo de verdad. Y no hay algo más emocionante que sentir que otras personas puedan amarla también, que pueda metérseles debajo de la piel, afilar las garras de su memoria, ser refugio y evitar que su pecho explote.

Gracias por vivirla conmigo.

K.

Escúchala en Spotify

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6 comentarios en “Cómo nació Amar de Verdad

  1. Karen sabe dijo:

    Me senti tan identificada, senti la emoción con la que me supongo escribiste esto. Me encanta como hay gente que da a notar el amor y la pasión con lo que hace las cosas. Muchas gracias por darnos tanto en una cancion, felicidades💕

    Le gusta a 2 personas

  2. ilsediaz dijo:

    Pasa, como bien lo dices, que a veces las canciones tardan tiempo para madurar; sin embargo, basta solo el escucharla por primera vez para caer completamente enamorada de sus canciones y sentirse identificada con totalidad.

    Y así como no existen imposibles al amar, no hay imposibles para lograr todo lo que te propones. Me encanta tu trabajo, gracias por compartir tu música y alegrarnos los días a quienes las escuchamos. 😊😘

    Le gusta a 2 personas

  3. LA dijo:

    Está canción me mata. Si yo tuviera las palabras, si supiera como traducir lo que pasa en mi corazón, en mi cabeza…tal vez, mis libretas serían tan afortunadas como las tuyas.
    Cuando la escucho le pongo soundtrack a esta historia.
    Pasé unos meses en NY, y decidí al final conocer La Gran Manzana, qué ciudad tan increíble, cuánta magia, la gente que vive ahí es mágica, el metro, los todos idiomas, los colores, sus olores y el asfalto interminable.

    Pasé 10 días ahí, y decidí en que los tiempos eran adecuados para abrir Tinder, y así le dí un corazón a Verónica… Corazón que hizo Match. Match al cual no le preste atención hasta la última noche, cuando ella preguntó.
    ¿Cómo estás? Y yo contesté, triste porque me voy.
    Ella llegó a mi hotel, ella que a sus 32 años es el pequeño sueño americano de sus padres, ella que es hija de migrantes, y dedica su vida a ayudar a otros migrantes, ella que ha leído la biografía de Hamilton, que gusta de la salsa, y que por las noches tiene el placer culposo de ver reality shows…ella que es mamá de dos gatos, ella que huele a dulce con lluvia, ella que tiene los ojos más bonitos , porque parecen dos canicas verde olivo, ella que bebé el whisky seco… Ella me regaló las 14 horas más hermosas, no… Hermosas es poco, fueron como algo nuevo, como la emoción de saber que es tu cumpleaños cuando tienes 5 o 6.

    Llegó a mi hotel, bebimos whisky y un par de horas. Después, se iba … Ella se iba, el bar del hotel cerraba y yo, sólo atiné a decirle quédate por favor, y se quedó. Tal vez no fueron las palabras sino mis ojos los que le rogaron.

    Que noche hermosa, que ganas de que no terminará. A veces me habló en español otras en inglés y otras, no hubo falta palabras.

    Quise decirle que no quería que terminará. Que era posible, que lo que se encuentra una vez, y es así no se puede perder. Lugares comunes todos no fueren suficientes.

    Lo intentamos, el miedo nos ganó. Ella tiene sus planes, yo los míos. Pero en mi cabeza dos mujeres nunca se han entendido así en una noche, en ,14 horas vi pasar una vida junto a ella.

    Al final, el miedo ganó. No pudimos amar de verdad.
    Pero en el tiempo, yo aún recuerdo su olor a dulce y lluvia, su beso con sabor a whisky, su cuerpo caliente junto al mío, cada segundo de esa noche, viene a molestarme y a prolongar su recuerdo, y aunque el recuerdo se prolonga, no es suficiente para acortar esos 3416 km de distancia entre sus sueños y los míos.

    Gracias por escribir esta canción.

    Le gusta a 2 personas

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